Arty & Chikle
Arty & Chikle es una dupla de artistas urbanos mexicanos formada en 2013 tras conocerse durante una exposición en una galería del Centro Histórico de la Ciudad de México. Su colaboración reúne dos trayectorias distintas que convergen en un mismo lenguaje visual: Chikle, con más de veinte años de experiencia en graffiti —desde la escena ilegal hasta el muralismo y el street art—, y Arty, ilustrador autodidacta quien comenzó su camino en 2005 a través de la ilustración, los carteles y los stickers.
Su trabajo habita el punto de encuentro entre el graffiti y la ilustración contemporánea, construyendo un universo donde animales expresivos, una paleta de color vibrante y referencias a la cultura japonesa, el anime y la animación de los años 2000’s dialogan con la energía del espacio público. Influencias como Flying Fortress, Jamie Hewlett y la estética de Cartoon Network y Nickelodeon marcaron una identidad que hoy se reconoce por su carácter lúdico y profundamente colorido.
Para ellos, la calle es un espacio de expresión absoluta: un lugar donde el color puede interrumpir la rutina cotidiana y regalar un instante de alegría a quien pasa frente a una obra. Esa intención se refleja en murales como “Sólo Amor” realizado en el edificio de la estación Juárez del Metro de la Ciudad de México, donde dos zorros a punto de besarse celebran la diversidad y el afecto desde una narrativa cercana y accesible.
Dentro del proceso creativo, Chikle representa la irreverencia, la espontaneidad y el caos; Arty aporta estructura, integración y equilibrio. Juntos trabajan principalmente con aerosol y acrílico, y experimentando constantemente en medios digitales.
Su trayectoria incluye la participación en festivales internacionales como O.BRA Festival en São Paulo, Meeting of Styles, IPAF Festival y Harto Arte, además de colaboraciones con marcas como Cartoon Network, Adidas, Reebok, Levi’s, G-Shock, STAX y Cuidado con el Perro.
Más allá de los formatos o los escenarios, su obra mantiene una misma intención: convertir el espacio cotidiano en un lugar más vivo, más colorido y sobre todo más cercano a quienes lo habitan.
Su filosofía es simple:
“Si no nos divierte, no lo hacemos.






